viernes, 1 de abril de 2016

"Vis a Vis": presas a la carrera

Anoche se produjo el esperado estreno de la segunda temporada de “Vis a Vis”, la que con permiso de “Orange is the New Black” es nuestra serie carcelaria favorita. Y lo hizo por todo lo alto, que es a lo que nos tiene acostumbrados desde su estreno el año pasado: con buenas dosis de acción y violencia y con un ritmo que ya quisiesen para sí los mejores thrillers de Michael Mann o Michael Bay. Además, deja entrever que esta segunda temporada ahondará un poco más en el dramatismo y profundizará en la personalidad de cada uno de los que de una u otra manera viven alrededor de Cruz del Sur, ya sean presas, familiares o empleados. De momento en este primer episodio ya hemos visto en algunos personajes aspectos de su personalidad que nos eran desconocidos hasta ahora (maravillosamente poético y casi onírico el momento de Zulema en la playa).


(A partir de aquí, spoilers del desarrollo de este primer capítulo de la segunda temporada).

El capítulo retoma la acción exactamente donde la dejamos, en esa fuga que Zulema está llevando a cabo con Saray y otras dos presas random. Fuga a la que accidentalmente se les une la propia Macarena que pasa de tener un pie en la calle de manera legal a tener los dos fuera pero de manera menos lícita. A partir de ahí empieza una huida en la que, al más puro estilo “10 negritos” de Agatha Christie, cada vez irán quedando menos. Y es que en un forcejeo para intentar escapar, Maca mata accidentalmente a una de esas presas random, algo que ya hemos visto como le pasa factura en el aspecto psicológico y que seguro volverá a hacerlo más adelante. Al fin y al cabo, por mucho que la cárcel haya hecho madurar a nuestra protagonista, la maldad de esta dista mucho de la de una Zulema a la que le cuesta muy poco empuñar un arma. Algo que hemos visto en la despiadada manera de deshacerse de la siempre desgraciada Casper.

Pero en la cárcel las cosas no parecen mucho más halagüeñas, ya que tras la fuga del “Team Zulema”, Miranda se ve contra la espada y la pared y, manipulada por un doctor Sandoval sediento de venganza, toma la decisión de convertir la cárcel en un campo de concentración adoptando medidas extremas como restringir las visitas y las llamadas del exterior o prohibir las salidas nocturnas de las celdas y los paseos por los patios. Y lo que es peor, confiando la seguridad de la prisión a un Valbuena deseoso de hacer valer su testosterona de macho alfa. Y la primera en pagar las consecuencias es la contestataria Rizos, que en su empeño por conocer la evolución de Sole tras el trasplante, no se da cuenta que su rebeldía y su actitud se van a dar de bruces contra el nuevo puño de acero que gobierna los pasillos de la prisión. Un descenso a los infiernos el que parece que vivirá Rizos en esta segunda temporada.

Los que parecían más tranquilos eran los familiares de Macarena tras deshacerse de “El Egipcio” que tantos quebraderos de cabeza les causó en la primera temporada. Tranquilidad que durará poco al conocer la fuga de Maca y que parece ser que se acentuará en próximos episodios con la venganza que “Karim el Sirio” planea sobre aquellos que causaron la muerte de su sobrino. De momento, ya hemos visto en el avance del próximo episodio que les va a tocar empuñar la escopeta de nuevo. Y si estos no tendrán ni un momento de respiro, tampoco parece que lo vaya a tener Fabio, que tras un regreso a su puesto de trabajo un tanto accidentado, parece que se convertirá en el único apoyo de Maca cuando esta regrese a la cárcel tras el fallido intento de fuga. ¿Durará esta alianza?


Quizás para mí el único aspecto que no me ha convencido (sin poder decir que me ha desagradado) es la rapidez con la que la fuga llega a su fin. Una trama que podían haber alargado uno o dos capítulos más ya que es un recurso que no van a poder utilizar tan frecuentemente (no puedo evitar emocionarme ante la posibilidad de una “road movie” con Zulema, Macarena y Saray de protagonistas). Pero es algo nimio en un episodio brillante y sobre todo, entretenidísimo, que al fin y al cabo es la razón por la que nos sentamos frente al televisor, ¿no? Y esto es lo que hicieron 2,8  millones de personas (un 16,2% de los espectadores) dándole al capítulo de anoche un injusto mínimo histórico de audiencia que parece que acentúa esa tendencia general de Antena 3 de errar a la hora de programar sus platos fuertes en prime time. Algo que ya ha pasado factura a la cadena en el acumulado del mes de marzo: un 12,8%, más de un punto menos que el mismo mes del año pasado.

Son muchos los interrogantes que se nos plantean para esta temporada: ¿cómo se vengará Zulema de Maca tras la ruinosa fuga? ¿Sobrevivirá Rizos a la ira de Valbuena? ¿Volverá pronto Sole a la prisión? Pero quizás la pregunta cuya respuesta más me aterra es ¿qué nos tienen preparados los guionistas para el personaje de la pérfida Anabel en esta segunda temporada?


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